Argentina / Redacción:
Dos criaderos clandestinos, en cuyo interior había más de 100 perros Dachshund, conocidos como «salchicha», fueron localizados en los partidos de Tigre y Temperley en Argentina.
«Había desde mamás en gestación hasta perritas adultas. Encontramos alrededor de 97 perros en malas condiciones de salud. Convivían con su materia fecal y su orina de varios días», detalló personal del Hospital de Mascotas a las autoridades del municipio de Lomas de Zamora.
Se informó que los perros de Temperley fueron encontrados con problemas dérmicos, oculares, vacunas vencidas y muchos no tenían comida o agua. De acuerdo con lo mencionado por rescatistas, todos estaban en muy mal estado, además muchos cachorros se hallaban hacinados con las madres en las jaulas.
Cabe resaltar que los criaderos fueron denunciados por vender mascotas con moquillo y parvovirus que se morían a los pocos días de llegar a sus nuevos hogares.
Las personas involucradas en la venta fueron identificadas como Pablo Goñi, quien se encargaba de entregar los animales en el partido de Lomas de Zamora, y Cecilia Andreeta, que lo hacía en Tigre.
Además, esta semana se realizaron allanamientos en los criaderos, donde se encontraron más de 100 cachorros en condiciones físicas y nutricionales deplorables, algunos con las cuerdas vocales cortadas.
Unos 52 perros salchicha rescatados fueron alojados en el refugio El Campito, de Monte Grande, donde se les buscará un hogar para darles una nueva oportunidad de vida.
Los ejemplares del criadero de Temperley fueron encontrados enjaulados y las autoridades constataron que a muchos de ellos se les había hecho nacer prematuros, además, los engordaban para venderlos rápidamente.
Personal del refugio El Campito presenció el allanamiento. “Los vamos a tener hasta darlos en adopción. Hay que darles tratamiento, esterilizarlos y esperar a que el juzgado permita la adopción”, dijo Sergio Moragues, director del refugio, a medios locales.
Finalmente, Moragues describió el criadero como «una fábrica de cachorros» y señaló el lugar hacía que machos y hembras se aparearan tanto como fuera posible. Después, sacaban a las crías para venderlas.




