Reynosa, Tamaulipas:
El tema de migración continúa como una acción compleja, ya que los extranjeros no quiere trasladarse a un refugio al registrarse condiciones climatológicas difíciles, y prefieren seguir viviendo en el bordo del río Bravo, con la esperanza de obtener asilo político más rápidamente.
El Presidente Municipal de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, indicó que la reubicación de las familias migrantes que viven en la calle es compleja, porque se tiene el respeto a sus derechos humanos y no pueden forzarlos a moverse.
Sostuvo que el antiguo asilo de ancianos tiene una capacidad para 70 personas, pero no quieren moverse, incluso personal de los derechos humanos ha platicado con dichas personas, sin éxito alguno, y ocurre lo mismo con las gentes que ambulan por calle, las cuales no quieren ser resguardados.
El Instituto Nacional de Migración (INM), hace el mayor esfuerzo para brindar atención, con el personal capacitado y limitado, por lo cual, sería bueno que mandarán más elementos a esta ciudad fronteriza.
“Por parte del Gobierno del Estado, nos mandó insumos para dar atención adecuada a las personas en situación de calle, en este caso los migrantes. Como saben, el flujo en la época decembrina desciende, pero aumenta nuevamente a finales de enero, en estos momentos, hay una estabilidad migratoria”, explicó Peña Ortiz.
Finalmente, tras la visita de Greg Abbott al Valle, destacó que el Gobierno texano no es una entidad migratoria, puesto que todo depende de una política del Presidente, Joe Biden, así como una mayoría relativa en el Congreso Federal de Estados Unidos.
“Se dificulta mucho una reforma migratoria, en las próximas semanas habrá una elección en Georgia, para ver quién controlará el Senado, el tema de migración y Reynosa, depende de una elección muy lejos de aquí”, puntualizó el Presidente Municipal de Reynosa.




